Entrevista a Maribel García

Dicen que las casualidades no existen. Buscando material de oficina en el almacén vi unas cajas con tapones de botellas de plástico; como una conocida mía, madre de un chaval con deficiencias neurológicas y malformaciones físicas, los recoge, pregunté para quién eran. Montse y Yoli, compañeras del trabajo, me hablaron del caso de una de nuestras alumnas, Maribel. Me pareció lo suficientemente interesante como para preguntarle a ella si le importaría que le hiciera una entrevista… y aquí está el resultado.

 

Te llamas:

Mª Isabel García López.

¿Puedes decirnos qué estudios tienes? ¿Hace mucho que lo dejaste? Y si es así, ¿te ha costado retomar los estudios?

Yo solo tengo la EGB de mi época y el Auxiliar Administrativo. Deje de estudiar a los 16 años, pero con 29 años tuve que hacer un “master” para poder cuidar de mi hijo: son 16 años aprendiendo día a día para poder cuidarlo y cubrir todas sus necesidades, pues tiene un 98% de discapacidad y es un gran dependiente, soy sus manos y sus pies; pero después de mucha dedicación, esfuerzo y cariño he conseguido que Alejandro tenga calidad de vida y sea un niño feliz.

No me ha constado para nada retomar mis estudios, son tantas las ganas que tengo de aprender a saber cuidar y de ayudar a las personas, que esa ilusión me ha dado las fuerzas para en mis pocos ratitos estudiar y realizar los trabajos que mis profesores me ponen.

¿Y qué estudios estás realizando en Instituto INTER?

El Ciclo Formativo de Grado Medio en Cuidados Auxiliares de Enfermería Semipresencial.

Siendo en la modalidad Semipresencial, ¿con que frecuencia vienes al Centro?

Acudo al Instituto, desde Noviembre, todos los sábados de 9 a 13 h.

¿Por qué no elegiste la modalidad Presencial? Supongo que se debe a tu particular situación familiar…

Sí, escogí la modalidad Semipresencial por mi situación familiar, debida a la enfermedad de mi hijo. El nene tiene escolaridad domiciliaria durante el invierno, por lo que los meses de Noviembre, Diciembre, Enero, Febrero y Marzo -por prescripción médica- él no va al colegio, lo cual nos condiciona a que, o bien mi marido o bien yo, esos meses tengamos que cuidar de él en casa las 24 horas; como en estos momentos es mi marido Javier el que trabaja de lunes a viernes en un pequeño negocio propio, soy yo la que desde que ha nacido me he dedicado a su cuidado y mi marido a trabajar para cubrir nuestras necesidades económicas, por lo que esta situación solo me daba la posibilidad de estudiar los sábados.

¿Qué te llevó a estudiar el Ciclo de Auxiliar de Enfermería? ¿Fue vocacional o te viste movida por otras circunstancias?

Por motivos personales, familiares y necesidades económicas. Tengo que incorporarme de nuevo al mercado laboral: a lo largo de estos 16 años y de más de 500 ingresos en el hospital, he podido conocer de cerca e incluso en mis propias carnes, la labor tan importante y necesaria que hace el personal sanitario en nuestra sociedad; en muchas ocasiones he colaborado -sin ánimo de lucro- por petición de algún médico con padres que estaban pasando por circunstancias parecidas a las mías, y el hablar con ellos, consolarlos y darles fuerzas me hizo ver lo bonita y agradecida que es esta profesión. También por las circunstancias de mi hijo: he tenido que aprender técnicas como poner la sonda nasogástrica, usar el portacar, neburalizaciones, primeros auxilios, aprender a pincharle, aprender higiene postural, fisioterapia respiratoria y muscular, etc., además de los conocimientos que mi profesores de Instituto INTER me están enseñando. Todos estos aspectos me hicieron descubrir que mi verdadera ilusión sería poder compartir todo lo que me ha enseñado la enfermedad de mi hijo, y si la vida me da la oportunidad, poner todos esos conocimientos y experiencias al alcance de las personas que están en necesidad de cuidarlas y atenderlas durante un estado de enfermedad. No concibo ni me veo trabajando en otra cosa, y si algún día tengo que despedirme de mi hijo porque su salud y su cuerpecito no puedan más, todo lo que él me ha enseñado y todo el sufrimiento que hemos tenido que no caiga en saco roto, que mi vida siga teniendo un sentido ayudando a los demás. No sé si esto se llama vocación, pero son mis verdaderos motivos por el que elegí este curso y profesión.

¿Por qué optaste por Instituto INTER?

Ante mi desconocimiento, al estar tantos años desconectada de la enseñanza, pedí una cita en el PROP para que me asesoraran -según mis circunstancias y estudios- cómo podía realizar este curso y en un listado que me dieron estaban el teléfono y nombre del Instituto INTER. Tuve la gran suerte de contactar con D. Carlos [C. Navarro, Asesor de Estudios] y esa misma tarde nos reunimos. A pesar de ser Noviembre y de estar el curso ya comenzado, todo fueron facilidades, ánimos y ayuda para poder empezar y coger el ritmo de mis compañeros; me sentí tan apoyada que, a pesar de mi edad y circunstancias, decidí que ese era el sitio y el momento para cumplir mi sueño y dedicarme a esta profesión y la verdad es que estoy muy, muy contenta, con la enseñanza y la atención recibida, por lo que aprovecho también para daros las gracias.

Gracias a ti por confiar en nosotros. ¿Cómo es el día a día por las aulas? Es decir, ¿cómo es tu relación con los profesores y el resto de los compañeros?

Mi experiencia en clase con mis profesores es muy satisfactoria pues tanto Jaume [J. Mont] como Manuel [E. Ruiz] hacen que las clases sean amenas y productivas; la verdad es que el trato es muy diferente de cuando en mi juventud iba al instituto, aquello era como por obligación y sin embargo para mí los sábados se han convertido en un rato de tertulia, de aprendizaje, de maduración, pues aquí formas parte de la clase, tanto cuando haces las prácticas con ellos como cuando comentamos los temas del libro. Aprendes cosas nuevas y creces como persona, sobre todo cuando nos ponen vídeos o artículos que te hacen reflexionar. Yo personalmente estoy disfrutando mucho.

Y en lo referente a mis compañeras, hemos hecho un grupo bonito en el que compartimos, además de los ratos de clase, otras muchas cosas que nos preocupan y procuramos ayudarnos unas a las otras pues todas, de alguna manera, tenemos obligaciones, hijos que a veces nos dificultan nuestros estudios, por lo que hemos creado un grupo de wasap, que ahí estamos todas a una y nos hemos convertido no solo en compañeras de clase sino también en amigas.

Me comentan que has salido en televisión e incluso que has escrito un libro; lo he buscado en Internet (ver foto) y he visto se puede descargar por un módico precio (https://www.casadellibro.com/libro-disfrutando-de-alejandro/9788493799991/2019104). Por supuesto, quería aprovechar este espacio para darlo a conocer a nuestros alumnos. ¿Te resultó muy difícil plasmar tus sentimientos en el papel sabiendo que lo iban a leer otras personas, o por el contrario resultó ser una forma desahogo?

Referente a la experiencia de escribir mi libro, surgió a consecuencia de que en varias ocasiones me llamaban del hospital para poder hablar con papás que acababan de tener a un bebe mal y que no lo estaban encajando bien -lo cual es lo más natural del mundo, nadie está preparado para ver sufrir a un hijo enfermo- y la verdad es que en esas ocasiones, cuando me acercaba a hablar con ellos, en sus rostros veías pena, desesperación, confusión y cuando terminabas de hablar con ellos, era como si les hubieras encendido una pequeña luz en tanta oscuridad, un poco de aliento, no sé cómo explicarlo, en sus caras les notabas alivio. Eso me hizo comprender que es necesario, en circunstancias así, intentar ayudar a todo el mundo y la mejor manera era escribiendo este pequeño testimonio y poniéndolo al alcance de todas las personas que lo necesitaran.

No fue fácil escribirlo pues recuerdo que después de atender a mi hijo me ponía a ratos a escribir y en muchas ocasiones tenía que dejar de hacerlo porque recordar ciertos momentos me producía mucho dolor, e incluso la necesidad de llorar, pero siempre podían más las ganas de conseguir ayudar y transmitir fuerzas a las personas enfermas y sus familiares así que conseguía secar mis lágrimas y seguir escribiendo.

De cara a tu futuro ¿qué proyectos tienes?

Mi futuro, como el de todas las personas, es incierto, pero yo voy a trabajar y a esforzarme mucho por poder cumplir el sueño de trabajar en un hospital como Auxiliar de Enfermería, viviendo tanto los momentos felices de las familias cuando reciben buenas noticias, como los malos momentos y tristes de aquellas familias que se enfrenta a una enfermedad o a un fallecimiento; además, me siento en deuda con esta sociedad, porque yo en muchísimas ocasiones he recibido el apoyo, el cariño y la ayuda del personal sanitario en momentos muy duros durante la enfermedad de mi hijo, y nada me haría más feliz que poder hacer ahora lo mismo por los demás.

¿Tienes alguna anécdota que desees contar aquí?

Le agradezco mucho la oportunidad que me da en comentar y compartir con el Instituto INTER este pequeño relato, pues creo que la enfermedad de mi pequeño y las experiencias vividas pueden ayudar a comprender al personal sanitario lo duro que muchas veces puede llegar a ser estar ingresado en un hospital; lo que para el personal sanitario es un trabajo, para los pacientes es una forma de vida, por lo que en este libro intento concienciar lo importante que es el trato hacia los pacientes. Un saludo.

Gracias por tu tiempo y mucha suerte.

Entrevista realizada por Arturo Clares

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