Electricidad se va a Francia
Nuestros alumnos Mario M. y Jordan B. están viviendo una experiencia Erasmus+ que difícilmente olvidarán. Actualmente se encuentran realizando su periodo de prácticas en Mont-de-Marsan, una localidad con mucho encanto situada al sur de Burdeos, donde están combinando formación, trabajo y una auténtica inmersión cultural.

Ambos están realizando prácticas en empresas del sector eléctrico de la zona, aplicando en un entorno real todo lo aprendido en el aula.
Jordan desarrolla su formación en SECATELEC, una empresa especializada en la fabricación de cuadros eléctricos y automatización industrial, mientras que Mario forma parte del equipo de SERTELEC, donde participa en instalaciones eléctricas y resolución de averías de distinto tipo.

La experiencia no puede ser más positiva. Según nos trasladan tanto las empresas como los propios alumnos, el grado de satisfacción es mutuo: las empresas están muy contentas con su trabajo, implicación y actitud profesional, y los alumnos se sienten cómodos, motivados y bien integrados en sus respectivos equipos.
Uno de los aspectos que más suele preocupar antes de una movilidad internacional es el idioma, pero en este caso no ha supuesto ningún problema. En las empresas cuentan con personal que habla español, lo que facilita la adaptación inicial y hace que el proceso de aprendizaje sea mucho más fluido.

Desde el punto de vista del profesorado, acompañar al alumnado en una experiencia Erasmus+ es siempre algo especialmente gratificante, pudiéndoles ayudar en diferentes tareas como la compra, la gestión del alojamiento o los desplazamientos, hasta facilitar la vuelta al aeropuerto de Toulouse para su regreso a España.
Sin duda, esta movilidad Erasmus+ está siendo una experiencia enriquecedora a nivel personal y profesional, que refuerza la autonomía, la empleabilidad y la visión internacional de nuestro alumnado. Un paso más en nuestro compromiso por ofrecer una formación conectada con Europa y con el mundo laboral real.
Artículo escrito por Álex Ramírez